Patronazgo de Santa Teresita
 
 
El Instituto es una escuela católica de gran apertura, atenta a los signos de los tiempos. Bajo el Patronazgo de Santa Teresita de Lisieux, la más joven Doctora de la Iglesia, la comunidad académica del Instituto trata de vivir cotidianamente pequeñas parábolas de la Fé, de la Esperanza y del Amor. Su personal académico está comprometido a vivir diariamente en el Espíritu del Evangelio. En este marco de ejemplos, se imparte la materia de Taller de la Palabra, en donde se medita la Palabra de Dios de forma comunitaria. Además, el Instituto cuenta con la Dirección de Formación de Valores, que ofrece a toda su comunidad los Sacramentos de la Reconciliación, de la Eucaristía y de la Confirmación. La Dirección de Formación de Valores organiza también charlas y seminarios de contenido religioso y retiros espirituales. Apoyan al Instituto laicos comprometidos, monjas, y sacerdotes de los cleros secular y regular. En suma, el corazón de nuestra comunidad académica lo forma el nuevo mandamiento del Amor instituido por Cristo Jesús en la Ultima Cena y que se plasma en nuestro lema institucional: Amar como Jesús nos ama (véase el Evangelio de San Juan).

Santa Teresita ha despertado un "huracán de Gloria" desde su muerte en 1897. El Santo Padre Juan Pablo II al declararla Doctora de la Iglesia definió su perfil con tres conceptos clave: religiosa con carisma de oración, mujer y joven. Con ello, nos quiere dar a entender el poder de la oración para darnos paz y transformarnos, el papel que la mujer tendrá en los próximos siglos en la aventura humana y el vigor y la alegría que debemos tener como almas jóvenes, casi niñas.

Nuestra Santita es además la Santa de la Esperanza y la Santa de la Humildad. Por lo primero, se le considera la Santa del Tercer Milenio, ya que nuestro mundo materialista nos ha conducido a lo superficial y a la desesperanza. Por lo segundo, nos muestra el famoso "caminito": confiar en Dios reconociéndonos niños y aceptándolo a Él como nuestro Padre amoroso. Así, Dios viene a nosotros, nos alza en sus brazos y nos llena de amor. Nada de esfuerzos y de tratar de ser nosotros los que lo alcancemos. Dios baja a las criaturas humildes, y realiza en cada ser pequeño que confía plenamente en Él, una "encarnación", cuyo ejemplo máximo fue la Virgen María, humilde entre las humildes.

Hagamos espacio a Dios, despojémonos de nuestros egoísmos y vanidades, de nuestras ilusiones y pasiones: el espacio vacío de nuestra alma lo ocupará el Espíritu y seremos así verdaderamente cristianos. Ya lo dijo el Apóstol de los Gentiles: No soy yo el que vive, es Cristo Jesús quien vive en mí.

Teresita - ella misma nos lo dijo: cuando me invoquen díganme "Teresita" - , Teresita tuvo el presentimiento de que su Familia sería Santificada al paso de los años. Hoy, sus Papás están ya en proceso de Santificación, constituyéndose en la primera pareja cristiana sujeta a un proceso de canonización en la historia de la Iglesia. Por ello, aparte de orar a Teresita, les pediremos a Doña Celia y a Don Luis, que obren milagros en nosotros y en nuestra familia. La tradición nos dice que las almas en vías de canonización son las que tienen mayor poder espiritual en la Tierra. Roguemos a ellos por lo que parezca imposible. Y es que en realidad no hay imposibles para Dios.

Con nosotros tenemos un hermoso cabello de Teresita obsequiado al Instituto, por caminos un tanto misteriosos, por el General de la Orden de Carmelitas Descalzos desde Roma. Desde luego, el misterio se hizo posible gracias a la familia Salazar Saldaña a la que pertenecen nuestras Maestras Betty, Yolis y Alma; ellas han tenido mucho que ver para que esta reliquia de Teresita esté aquí con nosotros.

La reliquia es de Ustedes. Cuando la necesiten en su hogar, está a su disposición. Teresita está abierta a todos y estamos seguros que ella desea que su cabello esté con los que lo quieran.

 
* Meditación sobre el Icono de Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, Doctora de la Iglesia
* Historia de una Reliquia
* Santa Teresita y las montañas de Monterrey ( Oleo de Efrén Ordóñez )
* Tres documentos sobre el Doctorado
* Desarrollo